Explicar el significado profundo del karma sería demasiado largo e innecesario. Para simplificar las cosas lo trataremos como una "justicia cósmica" que beneficia a quienes realizan, dicen o piensan cosas positivas y castiga a quienes realizan, dicen o piensan cosas negativas. La causa y el efecto pueden ser más o menos cercanos en el tiempo e incluso algunas religiones que creen en la reencarnación afirman que trascienden de una forma vital a otra.
Es una idea que se adapta muy bien a las necesidades transcendentales de los seres humanos puesto que valora las acciones terrenales y da la seguridad de que premiará a los buenos y castigará a los malos. Anima a cada persona a mejorar para ser recompensada o no perjudicada por ello, ¡y en vida! De esta forma sale más rentable ser buena persona que mala.
Apartado completamente de cualquier filosofía vitalista y desde un punto completamente objetivo, quiero destacar que considero que sí existe cierta causalidad en esta "justicia". En el mundo tan complejo en el que vivimos cada cosa que hacemos tiene consecuencias, siendo la mayoría de ellas puramente azarosas. No podemos controlar esas casualidades pero sí podemos hacer que vengan a nosotros si vamos con una actitud activa por la vida. Por muy improbable que sea algo si nuestro mundo se amplía las posibilidades se amplían. El cómo interpretemos lo que nos pasa, eso sí depende enteramente de nuestra visión subjetiva.
En este punto entra ya la que considero que es una de las mayores fuentes de error de nuestra especie, el sesgo confirmatorio. El sesgo confirmatorio es un error cognitivo por el cual encontramos sólo la confirmación a nuestras creencias y pasamos por alto las contradicciones en nuestra experiencia personal, lo cual, al mismo tiempo, refuerza nuestras ideas. En resumidas cuentas, el karma aparece sólo cuando queremos verlo.
El karma funciona con la dualidad bueno/malo pero ¿qué es bueno y qué es malo? Eso lo decide cada persona y no depende de una idea fija, son conceptos flexibles según la situación y el momento. Si hacemos cosas buenas podemos conseguir que alguien nos aprecie más. ¿Qué buen karma, no? Pero es que esas mismas acciones pueden crearnos enemigos o hacer que ese aprecio se vuelva en dependencia. Esa "justicia cósmica" no es justicia, es sólo una visión optimista y parcial de las consecuencias, es una actitud no una ley universal.
El karma por tanto no puede ser Verdadero y, aunque no deja de ser una actitud positiva para la vida, no debería ser tomado como tal.
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